20210402_104010713_iOS

La certificación ECO: un sobrecoste para garantizar el cuidado del planeta

Somos muchas las personas – y cada vez más – las que hablamos de la importancia de cuidar nuestro planeta, de proteger a todos los seres vivos que lo habitan.

Pero, ¿cuántas de esas personas son coherentes con sus palabras?

Lo que nos define son nuestras acciones, no nuestras palabras.

 

El sello ecológico en Three Veggie

Three Veggie es una empresa comprometida con el cuidado de la madre tierra. Para nosotras, sus fundadoras, cuidar de nuestro hogar, de este planeta que tanto nos da, es una prioridad innegociable.

Por eso desde sus inicios decidimos que nuestros quesos estarían certificados con el sello ECOLÓGICO, aún sabiendo que nos iba a suponer un coste anual elevado. E, incluso, sabiendo que íbamos a ser menos competitivas, ya que el precio de nuestros quesos tendría que ser más alto que los no ECO.

Gracias a la certificación ecológica, el consumidor TIENE LA GARANTÍA de que para elaborar estos quesos no se ha empleado el uso de fertilizantes, pesticidas, aditivos en general y mutaciones genéticas.

Three Veggie se somete a inspecciones periódicas para mantener esta certificación. El control cubre cualquier etapa, desde la producción primaria hasta su almacenamiento, transformación, transporte, venta y suministro al consumidor final; así como las actividades de etiquetado, publicidad, etc.

 

Efectos de la agricultura no ECO

Porque, ¿realmente sabéis que supone comprar un alimento sin certificación ecológica?

Según www.decologia.info podríamos resumir que los pesticidas:

  • Contribuyen a la contaminación del aire, creando peligro para los animales salvajes y personas que viven en esas áreas.
  • Producen la contaminación de cuerpos de agua. Contaminan pozos, aguas subterráneas…
  • Producen el asesinato de muchas vidas acuáticas: cuando los productos químicos en los pesticidas llegan a los cuerpos de agua, son absorbidos o ingeridos por formas de vida acuática, como los peces, lo que conduce a la insuficiencia de órganos y enfermedades, y finalmente a su muerte.
  • Terminan matando a los micoorganismos del suelo. Y los microorganismos pueden tardar muchos años en volver a vivir en un área que ha sido contaminada por pesticidas mortales.

También se están realizando estudios sobre los efectos colaterales que podrían tener sobre las abejas, pudiendo afectarles en la reproducción, sistema inmune, fisiología y cognición.

Te habrás dado cuenta que los efectos derivados del uso de pesticidas son demoledores para nuestro planeta.

Que muchas formas de vida se ven afectadas por la agricultura tradicional.

 

Un paso más hacia el bienestar de nuestro planeta

Quizás cuando vemos el sufrimiento de las vacas cuando las separan de sus terneros, o de los cerdos que son llevados al matadero, nos parece más real y doloroso que algo de lo que no se pueden mostrar imágenes duras. Pero eso no significa que muchos insectos, muchos peces…, estén sufriendo por llevar a cabo una agricultura agresiva. Y no hablemos de la TIERRA, que al final es la que más sufre.

Somos muchos los que, tras ver algunos documentales, leer varios reportajes o hablar con determinadas asociaciones, hemos decidido hacer lo que esté en nuestra mano para cambiar las cosas. Queremos que nuestro planeta sea cada día un lugar mejor. Necesitamos personas que con sus acciones diarias contribuyan a esta mejoría lenta, pero constante.

Está genial llevar a cabo en tu día a día acciones como:

  • No consumir alimentos de origen animal para no participar del maltrato al que se les somete,
  • Comprar productos con los envases más sostenibles posibles,
  • Reducir nuestro consumo en general, con el fin de generar menos residuos
  • Reciclar y reutilizar todo lo que podamos

¿No crees que deberíamos sumar a esta lista? Comprar productos con certificación ecológica

¿No crees que si te preocupa la salud de nuestro mundo una buena manera de mejorarla sería consumiendo alimentos ecológicos?

Son nuestras acciones , no nuestras palabras, las que pueden mejorar el mundo en el que vivimos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *